| Las
hojas de hinojo tienen esencia en pequeñas proporciones,
esencia que le confiere propiedades carminativas, eupépticas,
espasmolíticas, productoras de secreción láctea
y expectorante. Posee propiedades antiinflamatorias en uso externo.
Las hojas también se utilizan para sanar llagas y heridas.
La raíz es diurética, lo que favorece la eliminación
de líquidos, empleándose sobre todo en casos de cistitis.
Decocción.
Se prepara hirviendo un litro de agua al que se añaden
veinte gramos de raíz troceada; se mantiene dos minutos
a temperatura de ebullición, y una vez retirado de la fuente
de calor se deja reposar durante diez minutos en contacto con
esta agua; se pueden tomar dos tazas al día.
Polvo de
raíz. Se puede tomar de cuatro a seis gramos de este
polvo al día.
Infusión
de los frutos. Se prepara un recipiente con agua recién
hervida y todavía caliente, se añaden 20 gramos
de frutos y se deja reposar durante diez minutos. Se utiliza como
carminativo después de las comidas.
Polvo de
los frutos. Se dosifican tres gramos al día repartidos
en forma de cápsulas de un gramo. Se emplea como carminativo.
Infusión
de hojas. Se procede a la preparación tradicional de
la infusión en un litro de agua con 25 gramos de hojas;
se administrará después de la comida y da buenos
resultados como tónico y digestivo.
Cataplasmas
de hojas frescas. Se emplea como galactógeno y vulnerario,
en llagas y heridas abiertas. Popularmente se ha utilizado esta
planta completa preparando una decocción con 20 gramos
de planta por cada litro de agua.
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