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la composición del ginkgo biloba encontramos sobre todo compuestos
flavónicos: rutósidos, quercetos, kenferol, derivados
del quercetol, derivados del epicatecol y biflavonas del apigenol.
Todos estos compuestos de nomenclatura tan complicada tienen en
general un efecto vasodilatador cerebral y periférico, protector
capilar, antivaricoso, venotónico, diurético, antiagregante
plaquetario y fortalecedor de la resistencia capilar. Por todas
estas acciones su uso está especialmente indicado en varices,
insuficiencia circulatoria cerebral, hemorroides, fragilidad capilar,
flebitis, hipertensión arterial y prevención del tromboembolismo.
Como puede apreciarse por sus acciones e indicaciones, es una planta
especialmente recomendada en personas mayores, en las que hay una
clara disminución de la funcionalidad del sistema circulatorio
a todos los niveles. Esta insuficiencia circulatoria cerebral tiene
una serie de manifestaciones funcionales, como vértigos,
cefaleas, pérdida de memoria, descenso de las facultades
intelectuales, trastornos de la motilidad, etc. También se
utiliza el ginkgo para tratar determinadas secuelas de accidentes
vasculares cerebrales y en traumatismos craneoencefálicos.
Es una planta que carece prácticamente de efectos secundarios.
Únicamente, en caso de sobredosificación, cabe esperar
que aparezcan náuseas, vómitos, diarrea y sensación
de vértigo.
Sus principales
acciones farmacológicas son las siguientes:
a) Tónico vascular. El ginkgo tiene un efecto tónico
general sobre el sistema vascular y ayuda a mejorar la circulación,
en especial la de las extremidades.
b) Neuroprotector. Esta hierba aumenta el flujo sanguíneo
cerebral y por consiguiente el aporte de oxígeno y de glucosa
al cerebro.
c) Antialérgico. El ginkgo puede actuar como inhibidor
del asma, la inflamación y las alergias.
d) Antioxidante. Los flavoglicósidos que contiene
el ginkgo poseen grandes cualidades antioxidantes.
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