Del
espino blanco se emplean las hojas y tallos. Es la acción
conjunta de todos sus componentes los responsables de sus propiedades
cardiotónicas (refuerza el corazón debido a los flavonoides).
Vasodilatador coronario y antiescleroso, hipotensor ligero, diurético,
antiespasmódico y sedante del sistema nervioso simpático,
y del sistema nervioso central.
Su uso necesariamente prolongado, es totalmente inofensivo ya que
no es una planta tóxica y no se acumula en el organismo.
Está especialmente indicada en trastornos del ritmo cardiaco
(arritmias, taquicardias), trastornos cardiaco de origen nervioso
(palpitaciones, dolores anginosos), coronariopatías, espasmos
vasculares, vértigos, prevención de trastornos coronarios.
Como sedante se puede asociar a la valeriana, barbitúricos
y simpaticolíticos.
De entre sus
principales acciones farmacológicas podemos destacar:
a) Protector cardiovascular. Los flavonoides contenidos
en el espino favorece el sistema circulatorio causando un efecto
vasodilatador sobre las arterias.
b) Hipotensor. Su actividad vasodilatadora tiene un importante
efecto en la presión sanguínea.
c) Tónico cardíaco. Debido a su acción
sobre la circulación de las arterias coronarias, el espino
permite que el corazón sea alimentado con oxígeno
y nutrientes.
d) Antioxidante. Esto es debido a los contenidos de flavonoides
y sus propiedades antioxidantes.
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