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planta entera, y las bayas en particular, contienen un aceite esencial
rico en terpenos. Las bayas contienen, además glucosa, resina,
ácidos orgánicos y juniprina (glucósido amargo).
Las enebrinas tienen las siguientes propiedades:
Diuréticas:
el aceite esencial del enebro tiene el efecto de aumentar la filtración
glomerular en los riñones, y con ello la producción
de orina. Sin embargo, grandes dosis de enebro tomadas de forma
continuada fuerzan la capacidad de filtración del riñón,
y pueden llegar a producir nefritis. El uso del enebro está
indicado en casos de edemas por insuficiencia cardiaca, y como
depurativo para eliminar el exceso de ácido úrico.
Expectorantes
y antisépticas bronquiales: debido a que la esencia
se elimina en buena parte por los pulmones, las enebrinas se han
utilizado como tratamiento complementario en todo tipo de infecciones
bronco-pulmonares, incluso en la tuberculosis.
Aperitivas,
tonificantes del estómago y carminativas.
Emenagogas:
provocan un mayor aporte de sangre hacia los órganos genitales.
Por tanto, las enebrinas están indicadas en casos de regla
escasa o dolorosa.
Revulsivas:
aplicada externamente en fricciones, la esencia de enebro en disolución
alcohólica calma los dolores del reumatismo y de la artrosis.
Las enebrinas
maduras se pueden tragar enteras a modo de píldoras, 6
después de cada comida, 3 veces diarias. En infusión
de 30 gramos de enebrinas por litro de agua; tomar diariamente
hasta 3 tazas. Esencia: se ingieren 2 gotas, 3 veces al día.
Externamente, fricciones de esencia disuelta en alcohol, de 20
a 30 gotas de esencia por cada 100 ml de alcohol.
Precauciones:
se desaconseja su uso en caso de embarazo y de nefritis, pues
en dosis altas pueden producir albuminuria (emisión de
albúmina, un tipo de proteína, con la orina).
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