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Del naranjo
para fines medicinales se utilizan las hojas, las flores y la
corteza de los frutos. Las hojas se recogen en primavera, directamente
del árbol, y se secan lo más rápidamente
posible, guardándolas lejos de la luz y la humedad; las
flores (el azahar) se colectan cuando están recién
abiertas o todavía sin abrir y se ponen a secar con cuidado.
En cuanto a la corteza del fruto, se obtiene mondando el mismo
y se procede a desecarla en lugar ventilado.
En las hojas encontramos la esencia llamada de "petitgrain",
que abunda más en las naranjas jóvenes. En las flores
encontramos otra esencia llamada "neroli" , además
de otros compuestos; y en la corteza aparecen favoroides, otras
esencias, "curaçao", alcoholes varios, sales
minerales, pectina, ácido cítrico y ascórbico.
La esencia de naranja amarga tiene una acción antiespasmódica,
ligeramente sedante e hiprótica. Los flavonoides confieren
una acción vitamínica P de protección de
los capilares y preventiva de hemorragias. Por su parte, la presencia
de un principio amargo, la limonina, da a la naranja un efecto
tónico, aperitivo y eupéptico; por último,
la pectina posee propiedades antidiarreicas y reductoras del colesterol.
Por todo ello está indicada en casos de anorexia, malestar
de estómago, ansiedad, insomnio, tos nerviosa, varices,
flebitis, fragilidad capilar y diarreas. Es importante recordar
que hay que ser cauteloso y precavido a la hora de emplear esencias,
por los posibles efectos secundarios a que pueden dar lugar si
se sobrepasan las dosis terapéuticas.
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