|
El astrágalo
está formado por tragacantina, besorina (no soluble en
agua pero muy hinchable), agua y almidón. Es un purgante
que por su acción de hinchamiento estimula la actividad
intestinal. El máximo de esa acción se ejerce en
la sección alcalina del intestino, lo cual es muy importante
ya que el efecto de purga se basa en un reflejo de dilatación
que estimula los movimientos intestinales. No es aconsejable el
autotratamiento con esta planta.
Esta especie desempeñó un papel importante en la
farmacia como aglutinante cuando se recetaban muchas píldoras.
No solamente las aglutinaba, sino que su capacidad de hinchamiento
hacía que se rompieran y quedaran así libres los
principios activos contenidos. El aceite de hígado de bacalao,
un medicamento que se utilizó mucho con los niños,
se conservaba mejor si llevaba astrágalo. Forma parte del
polvo o de la crema adhesivos de las prótesis dentales.
Servía también para suavizar el sabor de las medicinas
demasiado amargas o ácidas, puesto que el mucílago
modifica la sensación del gusto.
De entre sus principales acciones farmacológicas destacamos
las siguientes:
a) Inmunoestimulante. Reduce la incidencia y acorta la
duración del resfriado común. Proporciona protección
frente a numerosos virus.
b) Antiestrés. El astrálago aumenta la tolerancia
frente a los agentes causantes del estrés (físicos,
mentales y ambientales). También incrementa la resistencia
durante el ejercicio físico. En la medicina tradicional
china se recomienda su uso como tónico en vez de panax-ginseng,
en las personas menores de 40 años.
c) Protector cardiovascular. Posee acción vasodilatadora
y disminuye la presión sanguínea. El efecto cardiotónico
proporciona un aumento de la contracción muscular cardíaca,
lo cual es particularmente importante en casos de fatiga agotamiento
y convalecencia.
d) Diurético. Es un diurético suave y es
particularmente beneficioso en enfermadades como la nefritis o
la inflamación de los riñones.
|