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arándano se cría formando extensas colonias en los
bosques y brezales de tierras sin cal, sobre todo en las montañas.
Los frutos -de sabor agridulce y muy ricos en vitamina C- se pueden
comer recién recolectados.
El arándano
es a una misma vez una planta medicinal muy útil y uno
de los mejores alimentos que podemos ingerir. Varios estudios
han demostrado que el fruto del arándano tiene la capacidad
de proteger y fortalecer las paredes de los pequeños vasos
sanguíneos conocidos como capilares. Esto lo hace útil
en el tratamiento y la prevención de venas varicosas, flebitis
y hemorroides, al igual que en la prevención de problemas
de la visión causados por la ruptura de pequeños
vasos sanguíneos en los ojos. Un efecto que ha recibido
mucha atención en años recientes es el de ayudar
a prevenir la pérdida de visión a causa de la degeneración
de la retina que se produce con gran frecuencia en personas de
edades avanzadas. En otros estudios se ha encontrado que la combinación
de arándano con vitamina E es muy eficaz para prevenir
y para frenar el avance de las cataratas.
El arándano
contiene además unas sustancias conocidas como antocianidinas
que ayudan a fortalecer el colágeno. El colágeno
es una proteina que es parte importante de los ligamentos, tendones
y el cartílago. Las antocianidinas también combaten
los estados inflamatorios y tienen importantes propiedades antioxidantes.
Estas propiedades hacen al arándano útil en el tratamiento
de enfermedades inflamatorias de las articulaciones y de las encías.
Hay dos tipos
principales de arándano: el arándano
azul y el arándano
rojo.
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