| Una
planta milagrosa. Durante los últimos treinta años
se han emprendido en muchas partes del mundo programas dedicados
a investigar las propiedades de esa planta en forma de cactus denominada
Aloe Vera. Se ha demostrado que una quemadura térmica profunda
tratada con Aloe Vera, evoluciona en 48 horas a una quemadura menor
de segundo grado por la rápida regeneración de los
tejidos y sin dejar apenas cicatriz.
Existen más
de 150 especies de Aloe Vera se cultiva o florece principalmente
en África y Asia. De la recolección interesa el
jugo que se extrae de las hojas, comúnmente llamado acíbar.
La composición del acíbar varía según
el áloe de que procede, la época de recolección
y el método de elaborarlo. Un alto porcentaje es de agua.
También contiene derivados antracénicos como la
aloemodina, aloína y los aloinósidos A y B. En dosis
bajas el acíbar se comporta como tónico digestivo
y colagogo. Estas dosis no deben ser superiores a la décima
parte de un gramo. A partir de 0,1, se comporta como un laxante
suave; pero si las dosis administradas superan los 0,2 gr. comienzan
los efectos purgantes, parecidos a los provocados por el sen,
el ruibarbo o la frángula. No se recomienda su consumo
en mujeres embarazadas ni personas con problemas de hemorroides.
A medida que
crece su popularidad, muchas firmas de cosméticos están
empezando a incluir en su línea productos fabricados a
base de Aloe: tónicos faciales y capilares, cremas limpiadoras,
antiarrugas, desodorantes, etc.
Las diez aplicaciones
del Aloe Vera más comunes según la Medicina Natural
son las siguientes:
1. Quemaduras
2. Cortes y heridas
3. Cuidado del pelo y del cuero cabelludo (calvicie)
4. Hemorroides y venas varicosas
5. Psoriasis, erupciones y manchas de la piel
6. Picaduras de insectos
7. Dolores musculares
8. Problemas digestivos
9. Artritis
10. Sinusitis y asma
Existen varias
formas de usar el Aloe Vera (éstas dependen de su finalidad):
Zumo: el jugo del Aloe Vera se extrae de la pulpa ya que
la piel es muy irritante .Es la forma más popular de tomarlo.
Se diluye una cucharada sopera en medio vaso de agua y se toma
de una a tres veces al día antes de las comidas.
Gel:
el Aloe Vera forma parte del gel de ducha para poder aplicarlo
así en la higiene diaria. Es una forma poco
concentrada (depende del fabricante) pero en cambio es una forma
de aplicarlo cada día.
Fresco: Aplicar la hoja de Aloe Vera hendida directamente
sobre las quemaduras, las heridas, la piel seca, las
infecciones por hongos y las picaduras de insectos. Pueden tomarse
hasta dos cucharadas en un vaso de agua o con zumos de frutas
tres veces al día como tónico.
Pomada:
Abrir varias hojas de Aloe Vera para obtener gran cantidad de
gel y hervirlo hasta formar una pasta espesa que se guarda en
frascos limpios en un lugar fresco y se utiliza igual que las
hojas.
Vino Tónico:
El gel de Aloe Vera fermentado con miel y especias recibe el nombre
de "kumaryasava" en la India y se emplea como tónico
contra la anemia y los trastornos de la función digestiva
y hepática.
Inhalaciones:
Utilizar el gel de Aloe Vera en vahos contra la congestión
bronquial.
Tintura:
Utilizar de uno a tres mililitros (ml.) de Aloe Vera por dosis
como estimulante del apetito o contra el estreñimiento.
Su sabor es desagradable.
Polvo:
Se usan 100-500 mg. de Aloe Vera por dosis o en forma de cápsulas
como purgante para el estreñimiento persistente y para
estimular el flujo de la bilis. Cuando se usa como laxante o purgante,
se debe administrar por la noche a fin de que produzca sus efectos
a la mañana siguiente. En ningún caso se debe sobrepasar
la dosis de 0,5 gr. al día.
Precauciones
en el uso del Aloe Vera.
No emplear durante el embarazo ya que los glúcidos de la
antraquinona son fuertemente purgantes. Las hojas en grandes dosis
pueden producir vómitos.
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